Nimes

Nimes tiene origen celta pero su principal patrimonio monumental es romano. El anfiteatro o Arena, la Maison Carrée, las murallas, la Torre Magna y el Templo de Diana, estas últimas en los jardines de la Fontaine. del siglo XVIII

Vallbona de las Monjas

Vallbona de las Monjas es uno de los vértices del triángulo monástico cisterciense catalán que se cierra con Poblet y las Santes Creus, femenino el primero, los dos últimos masculinos, a derecha e izquierda de la autovía AP-2, que une Lleida con Tarragona.

Los Amantes de Teruel

Amores que terminan trágicamente los ha habido en todo tiempo y lugar. Entre nosotros, ninguno tan famoso como los que unieron a Isabel y Diego, los Amantes de Teruel. No está claro si lo suyo fue real o es solo leyenda, tampoco importa mucho, cada año la ciudad revive su historia como si acabara de suceder.

Teruel

Teruel existe, sí y bien vale una visita. Tres son los polos de atracción que seducen a los visitantes: su mudéjar, las construcciones modernistas y los Amantes. No es lo único, pero sí lo que le proporciona fama mundial.

Albarracín

Albarracín es una ciudad medieval con muralla, catedral y fortaleza, construida en lo alto de un risco rodeado por un meandro del río Guadalaviar al que miran sus casas colgadas. Una ciudad fortaleza, se diría que inaccesible. Un lugar al que hay que ir al menos una vez en la vida.

Carcasona

Carcasona es una ciudad doble: la Cité o ciudadela medieval, constituida por el castillo y sus murallas, y la que se extiende fuera de esos muros, una pequeña ciudad provinciana francesa, con su iglesia de San Vicente y sus baluartes.

Villamayor de los Montes

El monasterio cisterciense de Villamayor de los Montes (Burgos) es, aparte de consideraciones espirituales, una lección de historia pasada y del presente y un ejemplo de supervivencia. Los visitantes acuden principalmente por su claustro románico o por los dulces que elaboran las monjas. Cualquier excusa es buena

San Andrés del Arroyo

El monasterio de San Andrés del Arroyo es un lugar paradógico. Por un lado, la extraordinaria belleza de su claustro exalta el ánimo; por otro, la quietud del lugar aporta paz al espíritu. Nueve siglos de historia encerrados en una ciudad de mujeres, un paraje fuera del tiempo.

Estambul (II)

No es posible enumerar los palacios, residencias, museos o mezquitas que se alzan en Estambul. Para conocer la ciudad, solo cabe salir a sus calles, recorrer sus plazas, navegar en sus barcos y, sobre todo, hablar con sus gentes. Pues, a su enorme riqueza arquitectónica y arqueológica Estambul une un patrimonio tan fecundo como aquél: su gente.

Estambul (I)

Estambul -eis tin poli- significa La Ciudad. La etimología le hace justicia. Durante siglos fue el centro del mundo conocido. Guarda tesoros únicos, algunos propios y otros traídos de medio mundo. Es una ciudad enorme, hermosa, toda ella monumental. Viajar a Estambul es viajar al pasado, al futuro y al corazón de la historia.