San Salvador de Cantamuda

San Salvador de Cantamuda -su espadaña, su altar- es uno de los lugares más interesantes y atractivos del muy abundante románico palentino. De esos a los que apetece volver una y otra vez en la seguridad de que siempre vas a descubrir algo nuevo.

San Pere de Rodes

Cuando se atisba la silueta del monasterio de San Pedro/Pere de Roda/Rodes entiendes cabalmente el olfato especial del que dieron prueba los monjes fundadores a la hora de buscar asentamiento. En lo alto de la sierra de Verdera, cerca del golfo de Rosas, del cabo de Creus y con la bahía de Port de la Selva a la vista, el lugar no puede ser más hermoso, pero el monasterio aún añade belleza a un lugar que parece desprendido del edén, un magnífico ejemplar románico que mira de tú a tú al Mediterráneo.

Ezcaray

Cada viaje es una aventura distinta. Partiendo de la elección. ¿Por qué elegimos ir a Ezcaray en abril de 2016? Porque habíamos visto Olmos y Robles, una serie emitida por TVE, rodada en ese pueblo riojano, protagonizada por dos guardias civiles encarnados por Pepe Viyuela y Rubén Cortada, un tipo de una guapura inexpresiva. La …

El Palacio Real de Bussaco

La publicidad presentaba a Bussaco como un palacio de cuento de hadas en el bosque encantado… un gran viaje por el tiempo y por la historia… un refugio de paz, historia y verdor. Un poco desmesurado para una pareja de republicanos pero ese era el hotel que habíamos reservado.

San Pedro de Arlanza (II)

Las pinturas murales de la sala capitular, un conjunto de animales mitológicos, de principios del siglo XIII, atribuidas al maestro Endestens, fueron puestas a la venta y hoy se encuentran distribuidas entre el Fogg Art Museum de la Universidad de Harvard, el Museo Metropolitano de Nueva York y el Museo Nacional de Arte de Cataluña.

San Pedro de Arlanza (I)

San Pedro de Arlanza se presta para relatos en los que se mezcla leyenda e historia. El emplazamiento, ya de por sí algo mágico, tiene reminiscencias pelágicas o noéticas, y en efecto hubo un monje Pelayo que forma parte de la leyenda de Fernán González, y una ermita del mismo nombre al parecer situada junto a las márgenes del río o donde hoy quedan los restos de una pobre construcción medieval en la cúspide del risco, y un eremitorio.